Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.
Verte desnuda ha sido la tortura
de un avispero y encender el fuego
devastador que abrasa, loco y ciego,
mi tierno corazón, fruta madura.
Me has arrojado, amor, la piedra dura
de tus pezones donde voy y entrego
mi boca adolescente de sosiego,
ansiosa de caricias y ternura.
Has sacudido mi puntal profundo,
entraste por mis ojos tan suicida,
que, desde entonces, ya no soy el mismo.
Verte desnuda ha sido darme el mundo
y el universo juntos, ver la vida
desde tu cuerpo, mar donde me abismo.